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Anterior 09-may-2008 Re: Mi seductor e irresistible chofer [Inu&Kag]
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¡Eres la muerte! Evento de halloween - Tercer lugar

Mi seductor e irresistible chofer


Capítulo IX


La noche pasó ser lenta y agobiante. Al parecer lo que sucedió horas antes no desaparecerá de mi mente durante algunos meses o quizás años ya que cada media hora despertaba exaltada. Maldito Naraku… Espero que no vuelvas a meter tu cara por esta familia.

Suspiré levantándome de la cama y dirigiéndome hacia el baño, tomé una toalla abriendo la llave del agua caliente e introduciéndome en ella.

-Ese InuYasha… Que forma de despertarme-Susurré tocándome inconscientemente el hermoso collar que me regaló la noche en que salí con Houyo-Ojala que lo vuelva hacer…

&.&.&


PI PI PI

-Maldito aparato-Susurró gruñón pegándole al dicho aparato y apagándolo de golpe-Es lunes… ¿Kagome irá a clases?

Con aquel pensamiento, se encaminó hacia ropero sacando una toalla dirigiéndose hacia el baño para abrir el agua caliente de la ducha y así meterse en ella.

-Abazure… Ese apellido me parece muy familiar-Susurró pensativo-Y no me agrada para nada.

Inuyasha!-Grité hacía el otro lado golpeando la pared tras mío-¡Cierra la llave del agua que yo me estaba duchando primero!-Exigí golpeado más fuerte.

-¡No molestes Kagome!-Gritó este desde su baño-¡Yo me estaba duchando antes que tú!

-¡Mentiroso!-Grité enojada-¡Córtalo que aquí sale muy poca agua y me tengo que enjuagar!-Dije con pucheros.

-¡Si tanto te molesta que me bañe antes que tú, por que no vienes a bañarte conmigo corazón. Aquí hay mucho espacio para dos!-Gritó con picardía.

....

-¿Kagome?-Me llamó-¿Estás allí o ya vienes para acá?-Preguntó con burla.

-¡Uy eres un hentai!-Grité avergonzada. Aún no se me quitaba el rubor de las mejillas-Ese tonto de InuYasha, odio que su habitación esté junto a la mía-Me quejé observando hacia un lado.

-Igual te agradó la idea-Musitó riendo a la vez que cerraba la llave del agua-Pero te dejaré con las ganas amorcito. Ya será en otra oportunidad-Declaró colocándose la toalla en la cintura y marchándose del baño.

-Tonto-Susurré lavándome el pelo.

Minutos después cerré la llave del agua colocándome así la toalla y saliendo apresurada del baño.

-Ese estúpido de InuYasha-Dije enojada-Por culpa de sus idioteces me atrasó más de lo debido. Pero ya verá, no creerá que no haré algo al respecto-Mencioné más enojada colocándome el uniforme del instituto.

-¡Kagome apresúrate o llegarás tarde!-Aclaró InuYasha golpeando la puerta.

-¡Cállate!-Grité enojada-¡Si llego tarde será por tu culpa!

-Kagome si sólo bromeaba. No seas exagerada-Explicó.

-¡Vete y déjame tranquila!-Exigí.

-Esta bien. Tampoco no es para tanto Kagome-Dijo alejándose.

Después de terminar de vestirme y peinarme, bajé hacía las escaleras encontrándome en el pasillo a Miroku quién me preguntó de mi estado encaminándose junto conmigo hacía la cocina.

-Buenos días-Dije entrando y caminando hacía mi madre quién estaba desayunando.

-Buenos días Kagome-Correspondió mi madre-¿Cómo te sientes?-Preguntó preocupada.

-Ya estoy mejor. Al parecer el poco líquido que tomé no me hizo mucho efecto-Declaré sentándome en la silla junto a mi madre.

-Me alegro mucho Kagome. ¿Y ya le diste las gracias a InuYasha por haberte salvado?-Preguntó inocente teniendo como respuesta el atraganto del té en mi boca. InuYasha, Kaede y Miroku, ante esta reacción, rieron.

-Eee… Bueno yo…-Tartamudeaba avergonzada moviendo torpemente mis manos-La verdad es que aún no se lo he agradecido-Respondí aún roja con la cabeza baja.

-¿Y bueno que esperas entonces?-Preguntó calmada mi madre. Al parecer aún no se daba cuenta de la situación en que me estaba empotrando-Vamos Kag no seas maleducada.

-Si Kagome ven a darme las gracias-Apoyo este sonriendo abiertamente.

Observé a mi madre quién me miraba fijamente. Tragué lentamente y miré a la anciana Kaede pidiendo ayuda pero ella simplemente asistió con la cabeza y sonrió más. Miroku sólo me miraba moviendo su ceja derecha de arriba abajo con una sonrisa de perversión cosa que me sonrojé más de lo que estaba. Después miré a InuYasha quién no paraba de sonreír y levantaba, sin que nadie se percatara, el dedo índice moviéndolo hacía adelante y atrás llamándome. Aquel movimiento me hizo enojar y me levanté lentamente dirigiéndome hacía él. Cada paso que daba, sentía mis piernas temblar ligeramente. Al quedar frente a él, este me tomó de la cintura acercándome más.

-Suéltame-Susurré enojada.

-Lo haré cuando me des las gracias como yo quiero-Respondió oprimiéndome más con sus brazos.

-Aprovechador-Contesté dando un suspiro. Si seguía estrechándome más me quedaré sin respiración-Gracias por salvarme del poco veneno que tenía en mi cuerpo. No tenías que hacerlo, en serio.

En vez de soltarme, me constreñía más quedando un poco levantada y a pocos milímetros de su cara. Se podía sentir la respiración de ambos y eso me ponía cada vez más nerviosa. Quedé hipnotizada por esos hermosos ojos ámbares que me cautivaban siempre cuando em observaban fijamente y, sin percatarme, InuYasha empezaba a acercarse a mi rostro hasta rozar sus labios contra los míos cosa que me estremeció. Ante aquella reacción, InuYasha sonrió y se acercó a mi oído susurrando algo que me puso más nerviosa. Después de esto, me soltó colocándome nuevamente en el suelo.

-De nada Kagome. Fue un gusto en verdad-Dijo sonriendo y caminando hacía la puerta-Apresúrate o llegarás tarde al instituto. Te esperaré en la limosina.

-¿Kagome linda estás bien?-Preguntó Kaede frente mío. Pero yo no reaccionaba, aún estaba ida por aquel roce que nos dimo o mejor dicho que me dio. ¡Diablos por qué siempre cuando hace eso me vuelvo inútil ante él!

-¡Kagome!-Gritó Kaede despertándome de mis pensamientos-InuYasha te espera en la limosina, apresúrate ya. Aquí está tu almuerzo nos vemos Kag.

-S… Si-Respondí caminando hacía la puerta-¡Adiós a todos!-Me despedí cerrando al puerta tras de sí.

Caminé lentamente hacia la limosina quién me esperaba InuYasha ya dentro de esta. Tragué sonoramente a la vez que me adentraba en los asientos de atrás. Desgraciadamente Sango hoy iba al doctor y llegaría tarde al instituto así que no la tendríamos que ir a buscar. ¡Maldición, tendré que estar 5 minutos más con él!

-¿Estás lista Kagome?-Preguntó este mirándome desde el espejo retrovisor después de unos segundos de silencio.

-Si vámonos ya-Dije observando hacía las flores. No quería verlo a la cara ya que se daría cuenta enseguida de mi estúpido estado.

Encendió el motor y condujo hasta la salida que conducía a la carretera. En todo el trayecto no hubo palabra alguna. ¿Qué se podría decir? InuYasha pareciese que estaba metido en sus pensamientos ya que sólo tenía la mirada al frente sin expresión alguna ¿Qué estará pensando? Minutos después llegamos al instituto, tomé mis cosas y me disponía a bajar cuando sentí que alguien me tomaba del brazo.

-¿Qué pasa InuYasha?-Pregunté sorprendida.

-Kagome-Me llamó haciéndome voltear-Además el de Naraku, ¿A quién otra persona conoces con el apellido Abazure?

-Bueno…-Dije colocando un dedo en mi barbilla-Tengo una prima que tiene el apellido Abazure, se lo cambió por motivos personales pero nadie sabe quién es su padrastro ya que hace mucho tiempo que no la vemos.

-¿Y como se llama tu prima?-Preguntó nervioso cosa que me sorprendió.

-Se llama Ki---

¡RING!

-InuYasha me tengo que ir-Dije soltándome del agarre y saliendo de la limosina.

-¡Espera Kagome!-Pidió antes que yo cerrara la puerta.

-Después de clases te digo-Dije observando el instituto que estaban por cerrar las puertas-¡Adiós Inu!

-¡Maldición!-Dijo golpeando el manubrio-Ki… Ki… Ki. Bueno será-Se dijo derrotado encendiendo nuevamente el motor y yéndose por la carretera.


&.&.&


-¿Por qué InuYasha me preguntó todo eso?-Me preguntaba pensativa sin tomar mucha atención al pasillo del instituto-¡Auch!

-Ay lo siento Kagome-Se disculpó aquel chico en que tropecé.

-No te preocupes Houyo fue mi culpa que no miraba por donde iba-Dije con risa nerviosa.

-¿Vas al aula?-Me preguntó observándome fijamente cosa que me ruboricé.

-S… Si ¿Y tú?-Pregunté

-Recién terminé de hacer un trámite así que voy para allá ¿Te acompaño?-Me preguntó colocándose a mi lado.

-Claro-Le contesté con una sonrisa a la vez que empezábamos a caminar.

Desde la cita que tuvimos, hemos estado más unidos que nunca, casi siempre me invita a comer algo por ahí con uno que otro beso en la comisura de los labios o hasta roces. ¡Espero con ansias el día en que me pida ser su novia! Espero que sea pronto. Con aquel pensamiento llegamos al aula, entramos y nos dirigimos hacía mi pupitre guardando hacía mis cosas y nos quedamos un momento más a conversar hasta que llegó la profesora de Historia. Él me dio un pequeño beso en la mejilla y se fue hacía su pupitre mientras que yo con una gran sonrisa me senté.

&.&.&

-Entonces llegó y---

-¡Kagome!-Gritó una muchacha quién me abrazó fuertemente.

-¿Qué tal Sango?-Pregunté correspondiéndole el abrazo-¿Cómo te fue en el doctor?

-Bien me dijo que necesitaba un poco más de reposo pero cómo me aburro mucho en la casa, decidí venir-Explicó soltándome-¡Hola Houyo!

-Hola Sango-Correspondió este dándole una sonrisa-Kagome me tengo que ir, nos vemos en el aula-Dijo ya yéndose.

-Si adiós Houyo-Me despedí con cara soñadora. Sango al verme así, me pegó en el brazo con el codo-¿Por qué hiciste eso?-Pregunté enojada.

-Por qué ya se te estaba cayendo la baba-Dijo antes de echarse a reír.

-Ja ja que graciosa-Dije haciéndome la ofendida cruzándome los brazos.

-Vamos Kag era una broma-Dijo secándose una lágrima que caía por su mejilla-Pero en serio, un poco más, y se te empezaría a caer la baba-Explicó empezando a reír nuevamente.

-¡Sango!-Grité ruborizada.

-Esta bien, esta bien no te enojes-Mencionó conteniendo un poco la risa.

-¡Chicas!-Gritó alguien tras de nosotras.

Rin!-Mencionamos las dos a la vez que volteándonos.

Rin corrió hasta mí abrazándome con fuerza a la vez que empezaba a llorar.

-¿Kagome estás bien? ¿Por qué te secuestraron? ¿Qué te hicieron? ¿Por qué no me llamaron o algo?-Preguntaba exaltada.

-Rin tranquilízate-Pidió Sango colocando su mano en el hombro de esta.

-Rin no te preocupes ya estoy bien-Mencioné tratando de soltarme un poco de ese abrazo.

-¿Pero por qué te secuestraron?-Preguntó nuevamente soltándome un poco.

-Por que el secuestrador quería algo de mi familia y yo como soy el punto débil pues, me secuestraron-Expliqué tranquila cosa que yo misma me sorprendí.

-¿Y te hicieron algo?-Preguntó ya soltándome totalmente.

-Sólo me amarraron en una silla y me hicieron tomar un líquido algo espeso, pero no me lo tomé.

-¿Pero en verdad está bien Kagomesita?-Preguntó preocupada.

-Si Rin en verdad no te preocupes-Dije dándole una sonrisa de tranquilidad.

-Bueno me alegro mucho-Dijo esta sonriendo-En verdad estaba muy preocupada por ti.

-¿Y quién te dijo que a Kagome la habían secuestrado?-Preguntó ahora Sango curiosa.

-Bueno…-Musitó-¡Salió aquí!-Respondió mostrando un arrugado diario en el cuál decía.


09 de Mayo del 2008.


HORAS DE TERROR TUVIERON LA FAMILIA HIGURASHI AL SER SECUESTRADA LA HIJA MENOR DE LA FAMILIA, KAGOME HIGURASHI.


El secuestrador Naraku Abazure, dueño de la empresa Naraku S.A., ayer secuestró a la hija menor de los Higurashi’s quién la sostuvo por horas en la bodega del viejo muelle al norte de Japón. Al parecer no pedía dinero, sino, unos documentos muy importantes de la empresa de los Higurashi’s.


-¿¡Qué?!-Grité aterrorizada tomando bruscamente el diario y leyendo una y mil vez la noticia-¿¡Diablos por qué a mi!?-Dije mirando al cielo.

-¿Pero cómo lo supieron?-Preguntó Sango leyendo el diario-Ayer no se veía ningún periodista a la vista-Dijo pensativa.

-No lo sé pero allí está todo lo que supuestamente pasó-Mencionó Rin-¿Kag está bien?

-Cómo crees-Dije cabizbaja-¡Demonios no quería que nadie supiera de esto!

-Ya tranquila Kag, en menos de una semana esta noticia estará en el olvido-Mencionó Sango colocando su mano en mi hombro en forma de apoyo.

-Si eres hija de una de las familias más millonarias de Japón, no creo que sea fácil olvidarlo-Expliqué sentándome en el césped ocultando mi rostro en mis rodillas.

-Kagome lamento haberte informado de esto, creí que ya lo sabías-Dijo Rin sentándose a mi lado-En verdad lo lamento.

-No te preocupes Rin, en todo caso igualmente me enteraría.

-¿Y Houyo no te preguntó nada?-Preguntó Sango.

-No. Recuerda que Houyo no le interesa leer los periódicos ni las noticias de la televisión-Susurré aún con la misma posición.

-Aunque no los interese, ya habrá sabido la noticia. Lo digo por qué nuestros compañeros son muy habladores-Mencionó Rin situando un dedo en la barbilla.

-Rin-Dijo Sango en tono de advertencia.

-Sango no le digas nada, tiene razón-Dije defendiendo a Rin.

-Es cierto, a ti no te agrada nada lo que es la farándula-Refirió observándome.

¡RING!

-Chicas ya vámonos al aula-Dije colocándome de pie y empezando a caminar.

&.&.&


-¿Kagome tienes algo?-Me preguntó InuYasha a la vez que yo subía a la limosina.

-No nada. ¿Haz visto el periódico hoy?-Pregunté mirándolo.

-Si, hoy salimos en primera plana ¿No?-Dijo encendiendo el motor.

-¿Y estás así de tranquilo?-Cuestioné levantándome del asiento y acercándome hacia su asiento.

-Claro, ¿Por qué debería de estar preocupado?-Preguntó mirándome-Es cosa del momento, pronto terminará.

-Si tú lo dices-Mencioné acomodándome en el asiento y observando las calles.

&.&.&


-Vamos Kagome sé que tu quieres-Decía InuYasha sujetándome de las muñecas.

-¡Ya te dije que no! ¡Suéltame InuYasha!-Pedí moviéndome bruscamente.

-No hasta que me des lo que te pedí esta mañana-Dijo acercándome más hacía él.

Que incomoda escena. Yo estaba recostada en el sofá sostenida de las muñecas por InuYasha quién estaba encima de mí. Cada vez que me movía, él se acercaba más hacía mí con el único propósito. Besarme.

-¡InuYasha déjame no quiero!-Gritaba ya toda avergonzada. Sentía tu cuerpo tan cerca.

-Vamos Kag no te hagas la difícil. Ya que al final sedarás-Mencionó con una sonrisa.

-¿¡Crees que soy como tus conquistas!?-Grité ofendida-No soy fácil ¿escuchaste?

-Vamos Kag no e dicho eso. Todo lo tomas a la mala-Formuló defendiéndose-Sólo es un beso ¿Qué te cuesta?

-¡Mucho!-Respondí observando hacía a un lado-Ya InuYasha déjame ver la tele tranquila ¿Quieres?-Le pedí mirando con pucheros.

-No-Respondió secamente acercándose más hacía mi rostro hasta situar sus labios en los míos. Abrí mis ojos hasta más no poder. ¡Nuevamente lo estaba haciendo! De apoco, y sin ser conciente, empecé a corresponderle lentamente. Él al notar mi cambio, me soltó lentamente las muñecas tomándome ahora firmemente la cintura levantándome un poco del sofá. Lentamente guié mis brazos hacía su cuello haciendo así, más profundo el beso. InuYasha sólo sonrió.

DIN DONG

-¡Diablos!-Pensé enojada. ¿Por qué molestan justo ahora y no en la mañana o resto de la tarde? Me solté del cuello de InuYasha colocando mis manos ahora en su pecho para así alejarlo. Teniendo un gruñido como respuesta, me levanté del sofá arreglándome un poco la ropa y el cabello y me dirigí hacía la puerta principal.

-Hola primita. Tanto tiempo-Saludó sonriente una mujer un poco mayor que yo.

-Kikyou-Mencioné su nombre asombrada.

-¿Me invitarás a pasar o te quedarás contemplándome?-Preguntó colocando una mano en su cintura.

-No es decir si, si pasa-Dije dejando el paso libre para que pasara.

Esta entró coquetamente dirigiéndose hacía el salón. Yo un aún asombrada, cerré la puerta y me encaminé tras ella.

-¡Kikyou!-Gritó asombrado InuYasha levantándose de golpe del sofá.

-InuYasha amor, que gusto verte-Dijo sonriendo coqueta.

Continuará.

Terminado el Viernes 09 de Mayo del 2008 a las 22:55PM



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Bueno les dejé un regalo por haberme demorado mucho. Ojala que les guste y creo que ahora me demoraré un poco más. Vaya creo que esta me salió más larga.

Jejeje. ¡Bueno cuídense y nos vemos!


¡Chao!


·Aiko-Chan·


Editado por Dāni en 09-may-2008 a las 10:11 .