Hikari corría rápidamente, se había quedado dormida maldiciendo a Kengo todo la noche, tenía un examen, y ella tenia un plan. Entro al salón de clases estaba lleno y era la única en llegar tarde, tomo aire y se sentó en su sitio habitual, pero no faltaba que cierta persona comenzara a molestarla
- Hey Pikari porque llegaste tarde – Esa voz era inconfundible al oído de todos, era Kengo con su habitual buen humor de la mañana.
Todos comenzaron a reír y Hikari solo quería que se lo tragara la tierra “cuando será el día que deje de decirme Pikari”. Ella se dirigió a su asiento maldiciéndolo silenciosamente mientras las risas no paraban, para colma se sentaba delante de él.
El examen ya había comenzado y como era costumbre esperaba lo que seguía.
- Pikari, pásame las respuestas – Dijo el castaño en un susurro.
Ella asintió, algo que dejo sin palabras al castaño, ella nunca de los nunca pasaba las respuestas, “algo tramaba, era demasiado obvio, ella es demasiado obvia”
Hikari pasó la hoja, tenía puntadas todas las repuestas de la 1 hasta la 20, Kengo reviso rápidamente la hoja.
Ya estaba hecho, Hikari ya no tenía remordimientos, las cuentas estaban saldadas, Hikari Feliz con su Plan, Kengo triste con su cero.
- Hikari-chan espérame – Dijo la castaña
- Haruka
- Gracias por las respuesta
- Que Respuestas Haruka – Dijo la castaña
- Las de examen, obvio
Hikari quedo helada ante la respuesta de su amiga “Las respuestas del examen solo las tenia Kengo, el muy… me malogro el plan”
- Te agradezco mucho Hikari, yo no había estudiado mucho, creo que mucha gente también estará feliz por aprobar el examen
“Mucha gente, que ha hecho ese imbecil” Hikari estaba totalmente asustada, “si Kengo se lo pasa Haruka y Haruka a alguien mas, ese alguien se lo paso a otro alguien y asi sucesivamente”
- Hikari estas bien – Dijo la castaña
- Si – replico la castaña – pero estaré mejor si me encuentro con ese imbecil – dijo lo último solo para ella.
Hikari estaba aterrada era hora de que entregaran los exámenes, como eran el ultimo año, las notas de todos los exámenes los decían para todos los estudiantes de la academia. Pero esta vez no, estaban todos los padres de familia de todos los alumnos. Hikari estaba muerta de miedo, no sabia si salir corriendo o golpear a Kengo por lo que seria su muerte antes de graduarse.
- bienvenidos, alumnos, profesores y padres de familia …
El director ya había comenzado con su discurso, y lo importante que eran para las calificaciones finales.
- Daijobu, Daijobu Hikari-Chan – dijo la castaña dándole ánimos a su amiga, sin saber lo que prepararía.
El director comenzó a llamar a los alumnos.
- Basset, Rupert, Cero
- Sawa, Cho , Cero
Hikari, ya veia a la gran lista de alumnos que tendría un cero asegurado, en ese momento llamaron a Haruka, Hikari no sabia si detener a Haruka o Decirle a todo el mundo que fue idea de Kengo, aunque la segunda le gustaba mas , pocas personas o nadie le iba creer, Kengo lo iba a negar todo.
- Haruka, siete
No lo entendía como los demás tenían Cero y ella Siete no era posible, no encajaba nada, o acaso Kengo si le paso las respuestas correctas?
- Daidobu, Hikari, Nueve
Se sintió calmada, había hecho bien el examen pero aun quedaba algo en cuestión, cuando tenía él.
- Akiharu, Kengo, diez
“Diez pero como es posible..., el muy imbecil ya tenia todas las respuestas cuando me las pidió”. Kengo bajaba del escenario con su habitual sonrisa de comercial de pasta de dientes, Ella se dirigió hacia el para hacerle unas cuantas preguntas, estaba tan cerca que ya podía oler su perfume, pero alguien los interrumpió jalándolos a los dos al escenario.
- Haruka, que estas haciendo
- No te preocupes Hikari, confía en Mi
Estaban parados los tres en el escenario, sabia que iba a arrepentirse de esto, pero no podía safarse ni correr ya que su amiga la tenia presa a ella al igual que Kengo. El director le entrego a Haruka en Micrófono.
- Hola, mi nombre es Haruka, soy alumna del 4 año y tengo un anuncio que hacer, este invierno presentaremos una obra los alumnos de 4 año y aquí les presentare a los protagonistas. Daidobu Hikari y Akiharu Kengo, espero que nos vengan a ver
Hikari estaba algo confundida como se suponía que iba hacer eso, Haruka no le había dicho nada y en el caso de que lo hubiera hecho se hubiera negado al saber con quien actuaría, pero Haruka no era asi, ella era impulsiva y hacia cosas sin preguntarles a los demás su opinión, pero mas le valía Haruka que sea una obra de terror, en donde Hikari termine matando a Kengo, o algo asi.
Ya había pasado todo, Hikari y Haruka estaban en la heladería donde se suponía que Haruka le explicaría porque había tomado esa decisión.
- Haruka, porque me elegiste a mi y no a ti
- Porque tu actúas muy bien y porque yo voy a dirigir la obra
- Pero yo no actuó nada bien yo soy pésima actuando
- De esta no te safas Hikari, crees que no he visto los numeritos que le armas a tu mama para no venir a la academia – dijo la castaña concluyendo la discusión.
- Si…, pero de que se trata la obra.
- Pues es simple de un príncipe y una princesa
Acababa de escuchar lo prohibido, “La historia de un príncipe y una princesa”, como se suponía que le diría que odia a Kengo y que no quería hacer la obra con el.
- y que se supone que haga
- Pues una cuantas escenas de novios …
- QUE?!!
Todos se voltearon a ver a Hikari, estaba roja de ira, como se suponía que iba a fingir que eran “novia” de Kengo si se habían estado insultándose, tratándose mal y evitándose los últimos dos años.
- Calma Hikari, será te gustara la obras
- Y como sabes eso
- Pues yo escribí la historia
Hikari tenía ganas de abalanzarse sobra Haruka por su idea
- La verdad es que lo soñé y tu encajas perfecto con la descripción y de la chica y Kengo con la del chico no porque seas mi mejor amiga y el mi novio
Hikari tenía ganas de aparecerse en uno de los sueños de Haruka para decirle que odiaba a Kengo hasta más no poder y viceversa. Haruka saco un gran libreto
- Y esto?
- Es el libreto
- No…
- Si…
- Haruka…
- Hikari… - dijo la castaña- mas te vale que vayas aprendiendo el libreto, porque esperar que Kengo practique contigo faltaría mucho
- Que no voy que practicar con Ke...
Pero cuando estaba apunto de decir lo que iba a decir se apareció el castaño junto con un peliverde
- que hacen ustedes acá? – pregunto Hikari
- Pues que crees – respondió Kengo en un tono burlón
En ese momento regresaba Haruka, de su acostumbrada “compra de alimentos”.
- Hola Kengo, hola Shuu.- Dijo la castaña dándole un beso a Kengo
En es momento Hikari sintió algo de “asco”, no sabia si le daba asco que Kengo besara a su mejor amiga que su mejor amiga besara a Kengo.
- Y que hacen por acá- Pregunto la castaña
- Pues lo habitual, venir a comer helados – respondió el peliverde
- Pues ya que vinieron, porque no vamos a comprar los helados Shuu.
- Pues esta bien
Hikari y Kengo se quedaron solos, a Hikari le vino una de sus ataques de ira contra Kengo “de no se porque”
- Di la verdad para que viniste aquí
- Pues para invitar a Haruka a salir, y tu?
- Pues para comer helados
Ninguno de los dos se miraba, estaban sentados opuestos al otro.
- solo te digo que me desagrada tener que estar contigo en la obra – dijo la peliazul.
- Pues a mi me desagrada tanto o mas que tu tener que actuar en esa obra
- Entonces que hacemos – dijo la peliazul
- Pues simple ensayar y espera que suceda un milagro
- O vaya el gran Kengo ha hablado, y se supone que asi pasas los exámenes
- Pues es algo que yo se y que tu nunca vas a saber
- Eres tan bebe Kengo
El ambiento se puso, tenso Kengo estaba a punto de decir algo mas pero no pudo ya que Haruka llego para detenerlos.
- Hikari ya basta, ya nos tenemos que ir
- Eh… claro Haruka
- Kengo nos vemos mas tarde ok? – Dijo la castaña
- Si, si claro.
La castaña y la peliazul estaban de regreso, pero la castaña no parecía ser ella misma, estaba algo extraña desde que regreso con Shuu de comprar.
- Haruka, que pasa?
- Eh... nada
- Te ha dicho algo Shuu-Kun
- No claro que no, me tengo que ir Hikari, nos vemos mañana
- Esta bien, Ja ne Haruka-chan
“Definitivamente tiene algo, Haruka no es asi, que habrá sido lo que le dijo Shuu”. Estaba de vuelta en casa y su hermano todavía no regresaba de la academia, decidió relajarse un rato y llamar a unas cuantas personas, pero no en la sala alguien le podía oír, seria mejor en el techo. Salio al techo a tomar un poco de aire y empezar a llamar pero no podía ya que había muchos baldes con agua ahí arriba “Asi que esta era la broma de mi hermano”, empezó a mover los baldes hasta que se ocurrió algo maravillosamente malvado, “se Kengo ira a casa de Haruka para recogerla e ir a no se donde, y tendrá que pasar por aquí quiera o no, asi que vamos a refrescarlo un poco”, promediaban las cuatro cuando un figura con cabello castaño y casaca negra se acercaba a su casa. Kengo estaba más cerca y tiro toda el agua sobre el, instintivamente Kengo ya sabía culpa de quien era y esta vez iba en serio, no pudo más que regresar por donde vino pero esta vez estaba declarada la guerra.
Hikari parecía estar satisfecha con su victoria pero esto era una de las tantas batallas, pero no seria tan fácil ganar la guerra, aunque secretamente también sabia que Haruka y Kengo no tendrían su cita, algo que la ponía extrañamente feliz, pero aun asi no sabia porque se ponía si cuando veia Kengo con Haruka, que era lo me fastidiara de ellos.
Al siguiente día Hikari se levanto temprano, sabía que iba a pasar algo bueno, se cambio, desayuno, despertó a su hermano. Haruka llego tan temprano como siempre, l que tampoco entendía es como Kengo no iba a recoger a Haruka a su casa para ir a la academia, tal vez le daba miedo el papa de Haruka o talvez quería dormir hasta tarde, pero no se lo iba a preguntar a Haruka, no claro que no seria para contarle toda la historia. Iban caminando muy rápido Hikari quería llegar temprano para ver la expresión en el rostro de Kengo por lo del día anterior. Pero la felicidad no le duro mucho, la puerta de entrada estaba llena de volantes y todos tenían una misma foto, era hikari cuando era pequeña con aquel peinado al estilo “Chimchar”, ella se apresuro a quitar todos, lo bueno era que ellas eran las primeras en llegar y nadie mas estaba allí.
El portero les abrió la puerta, pero para sorpresa de ellas todo el patio estaba lleno de volantes. No terminaron de quitarlos todos ya que empezaron a llegar más gente.
Toda la mañana estuvieron murmurando acerca de la foto, toco la campana del almuerzo y Hikari salio prácticamente corriendo del salón en busca del castaño odioso.
- Oye, a ti que te pasa, no te parece mucho lo que me estas haciendo – dijo la peliazul al encontrarse con el castaño
- En primera se saluda, y en segunda yo no hice nada
- Yo no te creo
- Pues no me creas
- Chicos que bueno que los encuentro juntos – dijo Haruka recién llegando – Tengo algo que decirle a todos vengan al auditorio
Ellos a malas fueron al auditorio como dijo Haruka, pero no se sentaron juntos porque entre ellos no entraba su odio.
- Bueno, como es la primera obra que vamos ha hacer en la academia no sabemos mucho de esto asi que van a tener que practicar de dos, con la persona con la que tengan mas diálogos juntos – termino diciendo Haruka
- QUE?!! , ósea tengo que practicar con el
- Si Hikari, tienes que practicar con Kengo – Dijo la castaña
- Descuida Pikari, a mi me da tanto o mas asco que a ti
Haruka termino de explicarle a cada uno lo que tenían que hacer “detalladamente”, demasiado para el gusto de algunos
- Mira nos reunimos en mi casa hoy – dijo hikari muy fríamente
- Oye pero yo... – cuando Kengo trato de terminar lo que estaba diciendo Hikari ya estaba muy lejos.
Ya era tarde y odiaba esperar, Hikari aun no llegaba a su casa y Kengo estaba como buen chico esperando mas de 20 minutos sentado en su jardín, el problema era que ella no le había dicho la hora.
Hasta que Hikari abrió la bendita puerta.
- Hasta que por fin – Dijo él algo molesto
- Claro, pero si no me dijiste a que hora venias
- Pero si tú…, ya mejor no que es lo que tenemos que hacer
- Tenemos que practicar par la obra.
- Tienes el libreto – Pregunto el castaño
- Pues debe estar en mi cuarto ya regreso
Kengo se puso a husmear entre la fotos familiares de Hikari y encontró una perfecta para su venganza, tenia toda la boca y partes de la cara llena de chocolate, estaba apunto e guardar la foto pero
- Deja ahí esa foto
- Ya no era para tanto – dijo Kengo dejando en su sitio la foto.
- Bien este es tu dialogo y este el mío
- ¡¿tenia que ser una historia de amor verdad? – dijo Kengo.
- Aparentemente… - dijo Hikari.
- Bueno… ¿qué se supone que haga?
- Bien, ¿qué tal si leemos ese dialogo en voz alta? Ya sabes tratando de personificarlo ¿te parece?
- Si, supongo – dijo Kengo.
- Bien, empecemos.
- Dale pues.
- ¿qué esperas?
- ¿qué quieres decir?
- ¡tú lees primero Kengo!
-¿si? ¡Si! Bien ejem… - dijo Kengo aclarándose la garganta y comenzando a leer – ¿Por qué será que le encuentro a cada lugar que voy?
-¡Alto!
-¿qué?
-No estas personificando, solo leyendo, no estas actuando.
-¿qué quieres decir?
-Dice: “¿Por qué será que le encuentro a cada lugar que voy?” dijo él apareciendo por detrás y en un susurro en su oído.- ¿quieres que te susurre eso?
-Debes hacerlo.
-Bien. Empecemos de nuevo. Voltéate para que “pueda aparecer por detrás y susurrarlo a tu oído” – dijo Kengo en tono algo burlón.
-No te burles y esta vez has todo lo que te mande el libreto ¿ok?
-Bien – dijo Kengo - “¿Por qué será que le encuentro a cada lugar que voy?” dijo él apareciendo por detrás y en un susurro en su oído.
-¡Kengo! No leas esa parte.
-Jajá jajá… bien, bien.
- Ya, con seriedad pues – Hikari volvió a voltearse.
-¿Por qué será que le encuentro a cada lugar que voy? - dijo él apareciendo por detrás y en un susurro en su oído.
-Tal vez porque me esta buscando – dijo ella con una sonrisa significativa y a la vez arrogante. Se volteo para encontrar aquellos ojos negros penetrantes.
-Tal vez… y tal vez usted quiere que la encuentre
-Tal vez… - desvió la mirada. Mirar sus ojos la ponía algo nerviosa, aunque nunca quisiera admitirlo.
-Es extraño como nos conocemos desde hace tanto y a la vez nos conocemos tan poco… - dijo el obligándola a volver su vista hacia él.
-Si, es extraño – volvió su vista y el clavo de nuevo en los ojos negros de él.
-Me gustaría… llegar a conocerte mas – dijo el un susurro de dulzura.
-También a mi – dijo ella en voz dulce.
-No lo parece… siempre estas huyendo de mi – dijo el colocando su mano en la cintura de la chica.
-Es porque siempre apareces acompañado y cuando yo estoy acompañada – dijo ella tratando de alejarse.
-¿y eso que tiene de malo? Somos amigos ¿no? ¿O es que acaso me ves como algo más? – dijo el apretándola hacia su cuerpo con mas fuerza.
-Claro que no. Pero tu prometida es una mujer muy celosa y no quiero problemas con ella, ya sabes que somos buenas amigas – dijo ella esta vez sin intentar alejarse.
-Tampoco el tuyo es una blanca paloma, y también somos amigos ¿recuerdas? – dijo el mirándola tiernamente.
-Pero eso no parece detenerte… - dijo ella desviando su mirada.
-Nada podría detenerme – dijo él encontrando su mirada una vez mas.
-Te ruego que me sueltes, si alguien entra nos meteremos en muchos problemas – dijo ella empujándolo hacia atrás.
-Tal vez sea eso lo que busco… - dijo él acercando su rostro al de ella.
-¿quieres que nos encuentren aquí? – pregunto ella sorprendida.
-Quiero dejar de mentir…
-Pero…
-No digas nada… - se acerco mas a ella – déjate llevar… - soltó el libreto - ¿QUÉ? Deben estar bromeando.
-¿pasa algo, Kengo?
-Si “Déjate llevar” - dijo el acercándose a besarla – dijo Kengo.
-¿beso? Nadie me dijo nada de un beso – dijo Hikari.
-A mi tampoco - dijo Kengo.
-Ya llegue – dijo una voz entrando.
-OH, Hola Hoshi – dijeron los dos a coro.
-¿qué esta pasando aquí? – pregunto Hoshi
-¿a que te refieres? – pregunto Kengo.
-A ustedes… - dijo Hoshi
Los dos bajaron la mirada y vieron que seguían abrazados. Se separaron más rojos que la cosa más roja que se puedan imaginar, estaban tan pero tan rojos que incluso podían sentir que dependía calor por sus rostros. Hoshi rió de la reacción de los chicos.
-Estábamos practicando para la obra – se apresuro a decir Kengo.
-Claro, claro… - dijo Hoshi
-¡es cierto, Hoshi!- dijo Hikari – Haruka olvido decirnos ¡QUE TENEMOS QUE BESARNOS!
-¿ustedes se van a besar? – pregunto Hoshi sorprendido.
-Esperen… cuando yo llegue estaban… - dijo Hoshi sospechosamente – OH dios ¡Ya se besaron!
-¡claro que no! – dijeron los dos.
-Jajá jajá… - Soltó Hoshi
-Kengo se dio cuenta a tiempo – dijo Hikari.
-Y mañana mataremos a Haruka – dijo Kengo.
-Ya lo creo – dijo Hikari.
-Claro, claro… - dijo Hoshi
-¡¡Deja de hacer eso!! – dijeron los dos a coro.
Hoshi volvió a reír y ellos se sentaron, aun sonrojados de nuevo en el sofá. “No puedo creer que Haruka me este haciendo esto” pensaban los dos al mismo tiempo. Hubo silencio por un gran rato hasta que por fin, volvieron a su color normal, y fueron capaces de hablar de nuevo. Kengo se fue a s casa luego de ese, pero aun pensando que algo no estaba bien.
En la mañana Hikari no vino con Haruka, vino mucho mas tarde y ella no era la única también cierto chico.
- Como pudiste hacernos esto
- Es cierto ¿Cómo DEMONIOS se te pasa el “detalle” de decirnos
Que vamos a besarnos? – dijo Kengo.
- Bueno...
- ¡NO VAMOS A BESARNOS! – dijeron a coro.
- No sean bebes ¿Qué están en el jardín de niños? – pregunto Shinji.
- Tú cállate – dijeron a coro - ¡Haruka!
- Bueno, bueno... iba a hacerlo – dijo Haruka nerviosamente – pero