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a que bien esta tu capitulo y que sesshomaru se lleve asi aome ya que es orgullo y nadie lo va a retar y que aome no se deje eso esta bien asi se van querer mas y porque ron le tiene miedo a kikyo que le hace la mala de kikyo y que no se meta con aome que se topara con pared eso pienso yo no se tu espero con ansias tu siguiente capitulo bey. |
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"¿Que hago aqui? ¿Quiero un mundo diferente?"
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Hola¡¡¡¡ Buffff......amiga me encanta tu fic ¡es buenisimo¡¡¡ te felicito por los cambios del libro.. definitivamente tienes mucha imaginacion....jajaja ahh una cosita.. ¿como se te ocurre dejarnos con semejante intriga?¡¡ ![]() espero que coloques muy pronto la continuacion ![]() bye |
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oye te esta quedando muy bien en verdad soy nueva y de hecho yo estoy leyendo el libro el crepusculo y apenas voy en el titulo de interrogaciones te esta quedando bn algo diferente a la historia pero exelente me gusta mucho espero y sigas con este fic!!!!!!!..... amo la pareja sesshoXkagome |
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Hola Pues soy nueva en tu fic me gusto mucho no tuve ningún problema al leerlo ya que me e acostumbre muy bien a tu manera de escribir ya que antes e leído otros fics tuyos de esta mimas pareja como: Un nuevo comienzo, Miko no densetsu y también leí Seven deadly sins aunque este ultimo no lo continuaste pero bueno volviendo al tema de es maravilloso nuevo fic esta muy interesante espero que lo continúes pronto ya que me muero de ansias por saber que pasara entre Sesshoumaru y Kagome ya que me dio mucha risa en la parte que pusiste: Caminó hacia donde estaba la muchacha y la levantó en sus brazos, “vas a ir conmigo y punto”, le dijo caminando sin importarle el movimiento que la muchacha estaba haciendo y todo lo que le estaba diciendo en medio de su rabieta, cosas que iban desde idiota hasta malcriado y testarudo. Me dio mucha risa DD!!! Jajaja ya me imagino a Kagome grintandole idiota malcriado y testarudo Jajaja que risa... bueno te dejo de molestar cuídate mucho y note demores con la continuación bye ![]() Editado por KaThYwIIIsSs en 21-ene-2009 a las 01:04 . |
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Hola hola.....con que aqui estabas eh? Me gusta mucho gusto volverte a encontrar. Ya sabes que me gusta mucho como escribes...me gusto mucho como le cambias las cosas. Se nota que es tu toque. Bueno aqui estare esperando a que lo sigas. Te deseo suerte...y te cuidas. P.D. No entiendo el porque es dificil de leerlo yo lo leo perfectamente bien jeje...bueno ya era todo. Ciao =) |
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I'll Follow you anywhere... Anytime.... Without a backward glance... I'll stay for you and only you.
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Admito que no había querido leer tu fic en un principio porque pensaba que la histria era identica a la pelicula crepúsculo...pero me has atrapado soy nueva en tu fic y una de tus mas fieles seguidoras a partir de ahora ^^De principio a fin me ha gustado...tu narración...la actitud de Kagome que no se deja humillar ni pisotear por la arrogancia de Kikyo ni el testarudo caracter de Sesshomaru, creo que tu fic promete cosas muy interesantes Desde luego has cambiado muchas cosas, te felciito por eso, tienes mucha creatividad, aunque también mantuviste ciertas cosas de la pelicula (me pareció exagerado y genial que Sesshomaru haya roto el carro en dos XD) Ya quiero ver lo que va a pasar entre Kagome y Sesshomaru...esta vez elno la esquiva tanto como se observaba en el libro y la pelicula...me pregunto si tendrá la misma fortaleza de Edward Cullen??? Bueno espero la conti soy Pan-chan mucho gusto!! |
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Hola, Me encanta mucho tu fic sorry por no haberte posteado antes, ya quiero saber que va hace kouga, y como va a terminar Kagome y Sesshomaru. bueno Cuidate mucho Bye ![]() |
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Un cuento de hadas, es el escape de la realidad de una mente perturbada, incapaz de actuar en el mundo real....
![]() ![]() Unanse al grupo ..................¡¡¡Viva el Sake!!!!!![]()
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Capitulo V : Kagome estaba completamente indignada, estaba caminando, con lentitud pero a paso seguro, en su mente comenzaba a maldecir la malcriadez de ese tipo y de pronto sintió como la levantaban del suelo. Por unos instantes sintió el palpitar en su pecho comenzar a apresurarse, era como si el tiempo se hubiese detenido y solamente para ella avanzase con lentitud; cuando la levantó, por un breve instante estuvo presionada contra su firme pecho y olía muy bien, Kagome se sonrojó un extraño hormigueo recorrió su cuerpo, pero tan pronto como llegó se fue, ella y su irritación comenzaban a retornar a la realidad. “Qué te sucede, te has vuelto loco, te he dicho que me puedo ir sola”, le decía muy molesta, tratando de empujarlo sin ningún resultado, el agarre que tenía en su cuerpo parecía de acero no se soltaba con nada, “te estoy hablando, que me bajes te digo”, seguía vociferando y el continuaba sin responderle, es más ni siquiera se inmutaba y eso la irritaba aún más, “eres un terco, creído, BAJAME”. Sesshoumaru la escuchaba pero no movía ni un solo músculo, solamente sus pies caminaban hacia el estacionamiento, le causaba algo de gracia la manera en la que esa humana reaccionaba, la terca y testaruda era ella, él le estaba haciendo un favor llevándola y le estaba dando el honor de cargarla y aún así le fastidiaba la paciencia, era de esperarse era una mocosa humana. Para subirla a la camioneta fue otra historia, la muchacha no dejaba de referirse con adjetivos no muy amigables al joven quien hasta ahora ni siquiera le había respondido una sola de sus frases, lo cual la irritaba aún más. Sesshoumaru continuaba sin siquiera inmutarse provocando que la joven se rinda. Kagome suspiró, por que tuvo que hablarle de esa manera, no podía decirle un ‘yo te llevo’, o ‘no te preocupes, te dejo en tu casa’, no, tenía que ser tan, no sabía ni como llamarlo, en fin, no había caso, ella también se estaba portando como una inmadura. “Disculpa la manera en la que reaccioné, pero no debiste hablarme así en un principio”, le dijo en un arranque de madurez mientras el joven prendía el motor de su auto, no recibió respuesta alguna, Kagome cruzó los brazos e hizo un puchero, ‘maldito testarudo’. El tramo desde el hospital hasta su casa afortunadamente no era muy largo, los veinte minutos que pasaron en estresante silencio estaban a punto de asesinar a Kagome. Sin embargo, no podía dejar de observarlo, Sesshoumaru tenía una apariencia algo enigmática al igual que su padre, todavía podía sentir el gélido frío de su cuerpo cuando la levanto en sus brazos. Y de repente la escena del accidente volvió a ella, como había sido posible; sus ojos se abrieron unos milímetros más de lo normal, lo recordaba perfectamente, el había detenido ese auto con solo poner su mano derecha, y no solo eso, había hecho añicos el parachoques, ya faltaban unos cinco minutos para llegar a su hogar y tenía que satisfacer esa duda que la estaba carcomiendo por dentro. Sesshoumaru estaba muy a gusto, le agradecía a aquella fuerza superior que se encargaba de gobernar el universo el hecho de que la humana hiciera silencio, estaba comenzando a ofuscarse y había empezado a contemplar el desmembrarla pieza por pieza hasta que se callara, pero no, la tranquilidad no había sido hecha para él, “Sesshoumaru, puedo hacerte una pregunta?”, le escuchó decir y no pudo evitar que algo de ansiedad recorriera su ser, seguramente se trataba del accidente, nuevamente ni siquiera se dignó a responderle, pero sabía que esta vez ella seguiría hablando. “Cómo, cómo pudiste detener ese auto con solo apoyar la mano?”, el muchacho siguió manejando sin decir ni una sola palabra, afortunadamente para él, habían llegado a la casa de la joven y él simplemente se bajó del auto, cerró la puerta, abrió la del copiloto y la levanto nuevamente. La muchacha sintió un escalofrío cuando la juntó por segunda vez contra su pecho, esta vez se apoyó un poco ya que ahora si lo cogió del cuello para sostenerse, “respóndeme”, le demandó. Aquel rostro ilegible pareció dirigir su mirada hacia la nada, “hay cosas de las cuales es mejor no saber”, fue lo único que le respondió y la joven simplemente se quedó observándolo confundida y decidió no preguntar más. “Bájame un momento por favor, necesito buscar las llaves”, le dijo esta vez con más calma, pero en lugar de bajarla, Kagome pudo sentir como sus brazos se tensaban levemente, “que sucede?”, le preguntó, volteando la cabeza para observar lo que él estaba mirando, Kouga Kun se acercaba caminando desde la otra esquina. Cuando levantó la cabeza pudo olerlo, ajustó su vista y lo observó desde lejos, estaba ahí parado, en SU territorio, y la tenía cargada en sus brazos; la sangre comenzó a hervir dentro de sus venas, ni siquiera podía utilizar su verdadera velocidad para llegar, Kagome no debía enterarse de la verdad, nadie debía más que los de su clan y los del clan de ese bastardo. Apretó sus manos en fuertes puños provocando que sus nudillos perdieran color y siguió caminando, lo estaba viendo, desde la lejanía sabía que él también lo observaba directo a los ojos, ese maldito carroñero que se alimentaba de la sangre de las criaturas inocentes, que hacía cargando a Kagome como si fuese de su propiedad. Finalmente llegó y se paró frente a ellos, “qué haces aquí, sabes que este es nuestro territorio” le dijo en un tono demandante y despectivo al joven de cabellos plateados quien simplemente lo observó de pies a cabeza, no se dignaría a contestarle a un animal de esa especie, escoria, eso era lo que eran. Kagome no entendía lo que pasaba, por que de pronto Kouga estaba tan molesto, acaso se estaba refiriendo a Sesshoumaru?. “Kouga Kun que sucede?”, él ni siquiera escuchó la pregunta, en sus hermosos ojos celestes podía verse el odio que emanaban hacia el ser que estaba frente a él, “suéltala y lárgate de aquí”, le dijo, caminando para liberar a Kagome de alguien que para él era una amenaza. Sesshoumaru comenzaba a exasperarse, “quien te crees que eres para hablarme de esa manera”, le dijo, el tono de su voz irradiaba orgullo y superioridad, por más que ese fuese el territorio de esos animales, él era mucho más poderoso que todo el clan de los lobos junto, no había nada que ese mocoso pudiese hacer contra él. El joven de piel morena dio un gruñido audible solamente para el hombre que se encontraba frente a él, ya no aguantaba más su presencia así que se puso en posición para comenzar una pelea, se había olvidado completamente de la presencia de Kagome. Igual reacción tuvo el joven de cabellos plateados, quien sentó a la muchacha en las escaleras frente a su puerta sin decirle nada. Kagome se había quedado muda al escuchar la forma en que los dos se trataban, era más que obvio que se conocían desde antes, lo que no entendía era por que tanto resentimiento entre los dos, se había quedado pasmada al observar los ojos de Kouga y la manera que tenia al dirigirse a Sesshoumaru, tenía que hacer algo, estaban a punto de comenzar a pelear, habían comenzando a decir cosas sobre territorios, cosas que ella no entendía, Kouga no paraba de vociferar insultos contra Sesshoumaru y él simplemente lo observaba de manera frígida, “ya basta lobo, no vez que te estas avergonzando, sabes que no resistirás ni siquiera dos minutos contra mi”, le escuchó decir al joven de cabellos plateados mientras sonreía de una manera que estaba comenzando a asustarla. Kouga se había cansado de las estupideces que decía el hombre que estaba parado frente a él, lo haría salir de ahí sea como sea, estaba preparándose para atacarlo cuando Kagome se interpuso entre los dos. La joven se había dado cuenta, su amigo estaba decidido a comenzar una pelea, no entendía absolutamente nada de lo que se estaban diciendo, pero no quería que se peleasen, detestaba la violencia. Así que parándose con mucho esfuerzo caminó hacia los dos y se paró entre ellos, “basta que es lo que sucede, se han vuelto locos?”, les dijo tratando de que recuperaran el sentido, parecía que se hubiesen perdido de la realidad por unos instantes, “que es lo que esta pasando, por qué se odian de esa manera?”, preguntó un poco alterada, no podía entender lo que estaba sucediendo. Los dos pararon en seco al verla parada entre ellos, su delicioso aroma inundo sus fosas nasales calmándolos instantáneamente. El joven de cabellos plateados recuperó su postura erguida, “agradécele a la mujer, es por ella que tienes un día más de vida”, le dijo al muchacho de cabello negro caminando hacia su auto, “Sesshoumaru?”, preguntó Kagome completamente desconcertada después de haber escuchado semejante frase, él volteó y la observó con aquella frígida mirada de la primera vez, retándola a que dijese algo más, ella simplemente se quedó callada, y lo observó partir. Cuando vio desaparecer la camioneta en el horizonte de la calle volteó a ver a su amigo, “Kouga kun que es lo que sucede, de dónde conoces a Sesshoumaru”, el joven no le respondió y dio un profundo respiro, aquel semblante feroz había desaparecido de su rostro, “no tiene importancia”. La muchacha no era tonta, habían muchas cosas extrañas en ese lugar, era como si todos ocultasen algo, que era lo que había sucedido entre ellos dos para que se odiasen de esa manera, decidió no seguir preguntando, “esta bien, voy a…”, un fuerte dolor en sus piernas la hizo agacharse un momento y tomar aire. Inmediatamente el joven la tenía en sus brazos, “Kagome te encuentras bien”, la muchacha sonrió avergonzada, “lo siento mucho, no se por que unos simples raspones duelen tanto”, el muchacho le sonrió, “te ayudo a abrir la puerta”, le dijo y la cargó hasta la entrada. La dejó en la sala de su casa y se retiró, la verdad era que le hubiera gustado mucho quedarse con ella, pero tenía que regresar a su hogar a informar sobre lo ocurrido, el padre de ese imbécil les había prometido que nos traspasarían y habían roto su promesa y más acercándose a Kagome de esa manera, no dejaría que nada malo le sucediera. Dándole un beso en la frente se despidió de ella, por unos segundos se quedó observando como se sonrojaba con ese gesto y eso lo hizo sonreír, acaso se había enamorado a primera vista de esa humana?, nuevamente una sonrisa algo descarada apareció en su rostro mientras corría por el bosque se regreso a su hogar, habían conversado por unos minutos sobre lo que había sucedido en su escuela, aunque él ya sabía todo con detalles quería escucharlo de la boca de la joven humana, lo que le contó no tenía nada que ver con lo que Guinta le había relatado, seguramente no lo quería preocupar. Tal vez si se estaba enamorando a primera vista de la humana, después de todo era muy hermosa, olía muy bien y era gentil, además de valiente, no veía el problema con su decisión. Kikyou se había aburrido de “jugar” con la hermana menor de Inuyasha, la tenía amenazada así que no diría ni una sola palabra, seguramente estaría llorando por alguna esquina del bosque, no le interesaba en lo más mínimo, era una manera muy saludable de desfogar sus frustraciones, ahora en su dormitorio se lamía de los dedos la sangre de la pequeña niña, sangre muerta, pero sangre después de todo, debía bañarse para que no detectaran el olor y por las marcas, la mocosa ni siquiera dejaba que se le acercasen. Una risa algo macabra salió de sus pálidos labios, la siguiente era esa mosca muerta, “ojalá y ese carro las hubiese aplastado a las dos” murmuró mientras se quitaba la ropa para meterse a la ducha, en unas horas anochecería y podría salir a encontrarse con él, hace dos años no lo veía, y así los dos podrían alimentarse como su especie demandaba, no humillarse a tomar sangre de animales como Inu Taisho les había obligado a hacer, además tenía un favor que pedirle, “que se deshaga de esa maldita de una buena vez”, dijo abriendo la ducha y sonriendo, tenía que arreglarse muy bien para encontrarse con él. Sesshoumaru llegó a su casa de no muy buen humor, ese maldito lobo, si no fuese por la mujer humana y su aroma hace tiempo hubiese terminado con él. Entró a su dormitorio y golpeó fuertemente la pared que tenía en frente, destrozando concreto a su paso, no entendía por que el aroma de esa onna lo descontrolaba de esa manera, mientras la tenía en la camioneta todo estaba bien, el aire acondicionado hacía que su esencia se dispersase un poco, cuando la iba a bajar todo estaba bien, había estado controlándose y él era muy bueno en eso, no era un animal como ese maldito ookami, pero cuando se interpuso entre los dos, era como si su desesperación activase algo que la hiciese segregar aún más aquel exquisito aroma. Sin darse cuenta el joven se lamió los labios, sus ojos se enrojecieron por unos segundos, hace cuantos años no deseaba sangre humana como la estaba deseando en ese momento, su sangre, la sangre de esa niña. Kagome no podía pensar en todo lo que había sucedido, era su segundo día en la escuela, su tercer día en el pueblo y las cosas parecían estar tan extrañas, a cada instante se topaba con algo más extraño que lo anterior, “que esta sucediendo”, se preguntó a si misma. Su padre había llegado hace algunas horas, habían cenado juntos. Durante la media hora siguiente había recibido llamadas de sus amigos de la escuela, preocupado por lo que le había sucedido, hasta Sango había bajado a visitarla un momento junto con Miroku y por eso ella estaba feliz, en medio de todo el misterio había logrado hacer muy buenos amigos. Se fueron a eso de las once de la noche y ella había decidido que estaba muy cansada y era hora de dormir, así que con ayuda de su padre subió las escaleras y se acostó en su cama, él le había dicho que tenía trabajo que hacer y que cualquier cosa que se le ofreciese solamente lo llamase, que estaría despierto toda la noche. La muchacha se había quedado profundamente dormida, pero desde pequeña había tenido el sueño muy ligero, se despertó al sentir el sonido del aire frío correr por su ventana, ‘que extraño, estoy segura que había dejado la ventana cerrada’, se sentó en su cama y abrió los ojos en la oscuridad de su habitación, mirando hacia la ventana abierta. Cuando volteó la cabeza para pararse a cerrar la ventana se quedó paralizada, unos ojos de un rojo brillante la estaban mirando fijamente. Kagome se arrinconó en la esquina de su cama ya que esta estaba pegada a la pared y se cubrió los labios, cerrando los ojos y moviendo la cabeza de lado a lado, “esto tiene que ser un sueño, estoy soñando, solo estoy soñando”, comenzó a murmurar respirando profundo y una vez que se calmó volvió a abrir los ojos, quedándose completamente sorprendida con lo que estaba frente a ella, “Rin chan?”, susurró. Hola a todas estoy muy feliz !!! cuando entré no pude creer cuanta gente nueva esta leyendo mi historia *.* !!!! estoy demasiado motivida para seguir jejeje !!! !!! de verdad estoy muy feliz dse que les haya gustado la idea, disculpenme la demora, es que me fui de viaje un par de semanas, bueno espero que la continuación les guste nos vemos en el siguiente capítulo y gracias a todos por dejar sus comentarios =DEditado por Shammy_chan en 30-ene-2009 a las 07:35 . |
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Hola Shammy-chan!!! que onda como estas????? que bieen esta quedando toooodo esto cadda vez es mas y mas interesante joooooo porque lo dejastes ahi????? tendrias qeu haberlo seguido me pone contenta que cada ves lo lea mucha mas gente al fic eso demuestra la capacidad que tienes para atrapar a la gente eso me pone alegre^^ espero que lo continues rapido pense que no era rin sino sessho pero se ve que mos dejas mas a la expectativa.... ![]() besos!!! |
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{Look at Me, Devil. I'm gonna go over your head} Y te matare como tu me matastes a mi y me dare ese gusto porque yo solamente lo puedo hacer... |
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Holaa!! como has estado!! espero que bien!!...hayyyyyyyyyyyyyyyyyyyyy que finooo estuvo el fic pero como me vas a dejar con la intrigaaa, me encantaaa dioss ya quiero ver que pasa , no lo puedes dejar asiii, que macabra es Kikyo definitivamente una bruja total, estuvo muy fino.... bye y cuidate ![]() |
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Un cuento de hadas, es el escape de la realidad de una mente perturbada, incapaz de actuar en el mundo real....
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espectacular!!!!!!!!!!!!!!!! ahora es sesshito y kouga??? carambas!!!!*O* ya sabia yo que kikio no era tan buena ![]() bueno nunca lo crei!!! ja! que le paso a la pobre rin??? que???????????? que!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! bueno espero conty |
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¡Retronardo a mi vida!¡Cambiando mi vida!¡Logrando cumplir las metasde
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Holaaa!! que bueno que pusiste conti ^^ el capitulo estuvo genial, era de esperarse que Sesshomaru y Koga se lleven mal, la pobre Kagome no tiene idea de que sus conflictos encierran algo mucho mas serio de lo que ella cree... Kikyo es realmente malvada en este fic, me gustó la forma en que narraste como se alimentaba de esa niña muerta,solo imaginarmelo me puso la piel de gallina O.o Rin apareció de repente en la habitación de Kagome? qué querrá? espero que no haya ido a beber su sangre >.< y me muero por saber como será el nuevo encuentro entreSesshomaru y Kagome... Un unico consejo: en este capitulo escribiste de manera repetitiva, a veces narrando en exceso la misma idea, revisa bien el fic antes de publicarlo, a veces nosotras mismas dejamos escapar errores básicos que pueden quitarle seriedada lo que quieres escribir espero la conti!! |
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HOLA¡¡¡ WOUUUUU....AMIGA QUE BUENO QUE PUDISTE COLOCAR LA CONTINUACION, YA ME ESTABA DANDO UN ATAQUE CARDIACO.jajaja, ESTUVO MUY BUENA LA CONTI, ESA ACTITUD QUE MUESTRA SESSHOMARU ES TAN SEXY, SIEMPRE TAN SERIO,FRIO...PERO A LA VEZ TAN CALIDO Y TIERNO...NO PUEDO CREER QUE NOS DEJARA CON SEMEJANTE INTRIGA DE SABER QUE PASARA ENTRE RIN Y KAGOME...ESPERO QUE PRONTO PUEDAS COLOCAR LA CONTINUACION...Y UNA VEZ MAS TE FELICITO POR TU GRAN IMAGINACION. CUIDATE |
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hola te esta quedando muy bien la continuacion enserio que le diste un cambio radical para que no quedara exactamente al libro me gusto pero la pregunta es que pasara con rin y kagome?es esa persona con la que kikyo se ve??.. hay no que emocion estare esperando la continuacion a demas la actitud de sesshomaru no deja de ser su personalidad de pila aunque un poquito diferente.. ![]() |
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hola..... bueno por casualidad encontre este foro, y me alegra mucho ver y leer tanta creatividad en los fics.... he leido tu fic y me parece muy bueno, me fescina como ecribes la trama y todo lo q conlleva,,e gustaria saber q otros fics a parte de este has escrito? es q lo s busco pero la pagina es un poco complicada jejejejje .....sigue adelante es muy buena tu historia ......byeeeee ![]() |
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hola! Genialosa la conti como siempre wa pobre cagome pero menop imaginate debatirte entre koga y seximaru yo me bolberia loca pero menop aber qe pasa espero la conthi con muchas ancias please no te tardes mas T-T qe estes bien Ciao! |
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Orale rin en el cuarto de aome como sera posible y que quera y koga pelea con sesshomaru por aome y sus territorio orale y seshhomaru ayudo a aome sin decir nada solo vio para que no descubriera su secreto pero creo rin se lo va decir a aome no se espero con ansias tu continuacion bey. |
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"¿Que hago aqui? ¿Quiero un mundo diferente?"
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Capitulo VI : Kagome se frotó los ojos, era imposible, “Rin chan?” volvió a preguntar sin recibir respuesta alguna, mientras ajustaba sus ojos lo más que podía a la oscuridad que la rodeaba; afortunadamente después de unos segundos lo logró gracias a la luz de luna que alumbraba desde su ventana y observó con un poco más de claridad la silueta de la pequeña niña, por unos segundos pensó que sus ojos brillaban con un rojo intenso, ‘debe haber sido mi imaginación’, pensó mientras se preguntaba una y otra vez como había llegado hasta su dormitorio, es más, como había encontrado su casa. La llamó por su nombre unas cinco veces más y en ninguna obtuvo respuesta, bajó de la cama con un poco de trabajo, ya que, aún estaba adolorida y pasó por el lado de la niña para accionar el interruptor de la luz. Cuando la prendió y se volteó tuvo que taparse los labios para no dar un grito al ver el estado de la pequeña, con lágrimas en los ojos se arrodilló frente a ella sin importarle el dolor, sacó una buena cantidad de pequeñas ramas y hojas secas que estaban pegadas en el cabello y la ropa de la niña y cogiéndola suavemente de los hombros se dirigió a ella. “Rin chan, que te ha sucedido, quien te ha hecho esto”, le preguntó tratando de que su voz sonase confiable y segura. No le respondió, lo cual la hizo por unos instantes acordarse de aquel joven de cabellos plateados, ‘Sesshoumaru, por Dios, sabrá Sesshoumaru que su hermana está aquí en estas condiciones?”, se preguntó aún más alarmada esperando que la niña le respondiera. Estaba llena de arañones y golpes, moretones de un color morado casi negro, hasta la sangre en los arañones se veía seca, marchita, Kagome no sabía si era por que de repente había estado así hace algunas horas o por algo más, pero no le interesaba en lo más mínimo, lo que le interesaba era que le había sucedido a la niña para que apareciera en esas condiciones, “Rin chan, onegai debes decirme que te sucedió, si no, no podré ayudarte”, le suplicó. El silencio se hizo durante algunos minutos, las dos se observaron a los ojos y Kagome pudo encontrar una honda tristeza y un miedo indescriptible dentro de esos ojos marrones tan parecidos a los suyos y a la vez tan vacíos, ‘la mirada de una niña, no se supone que sea así’, se dijo a si misma al borde del llanto, no se imaginaba el sufrimiento que debía estar cargando ese pequeño ser dentro de si, no se podía si quiera imaginar lo que estaba callando, “Rin chan, onegai, Kagome nee san quiere ayudarte”, intentó con más gentileza, rogando que le respondiera, y después de unos minutos más lo logró. Rin se quedó mirándola, ella nunca había dicho nada, jamás había mencionado ni una sola palabra a nadie, nadie la podría ayudar, ni onii san, ni onii chan, ni si quiera otou san, nadie, nadie porque onii chan estaba con ella, onii chan la quería a ella y por eso todos la querían. Ya no había quien la ayudara, no quería existir más, ‘Rin chan quiere morir, y no puede’, había pensado tantas veces ella la golpeaba, la maltrataba, le desgarraba la piel, le gritaba cosas horribles y todas las noches podía recordar su horrible voz rondándole, susurrándole al oído. Sin embargo, esta vez, después de que hizo todo lo que quería con ella, después de que salió corriendo a esconderse en el bosque la recordó, ‘onee san’, pensó una y otra vez, ella era buena, ella la ayudaría, ella era la única que podía, por que ella la salvó cuando quería que ese carro acabase con su vida para siempre, iba a ser cuestión de segundos, no podría regenerarse de un accidente como ese, además nadie se había dado cuenta de que ella estaba ahí. Nadie excepto ella. En ese momento ella la había visto y corrió y la abrazó y nunca antes había sentido tanta ternura, tanto amor irradiando de nadie. La joven siguió esperando sin poder apartar la vista del abusado cuerpo de la niña, pensamientos de cómo curarla y asearla comenzaron a formarse en su cabeza con suma rapidez, hasta que por fin la vio reaccionar. Aquellos ojos vacíos comenzaron a chorrear, literalmente chorrear una cantidad increíble de lágrimas. Kagome se cubrió los labios con la mano derecha, tenía que dejarla desahogarse, se notaba que hace mucho no lloraba, pero tenía que admitir que le asustaba, a pesar de que estuviera llorando tenía esa expresión vacía al igual que sus ojos, como si se tratase de una de esas muñecas de porcelana, frías, oscuras, ‘Kami sama, como puede ser posible semejante… como una niña puede tener este rostro’. Kagome la cogió de las manos, acariciando como su madre hacía con ella cuando le sucedía algo malo, “tranquila Rin chan, llora, llora todo lo que quieras”, le dijo después de que obtuvo nuevamente la firmeza de su voz, sonriéndole para hacerle sentir que podía confiar en ella, “yo te voy a cuidar”, le susurró mirándola hacia arriba ya que todo ese tiempo había estado arrodillada frente a ella. Y eso bastó para que aquella urna de cristal se rompiera, Kagome lo puedo notar al instante, aquel rostro se había ido para dejar a una sollozante niña pequeña, asustada, que lo único que quería era ser cuidada. Rin se lanzó a sus brazos y la abrazó con fuerza, pataleó en su abrazo, gritó con el rostro escondido entre los largos cabellos de la muchacha, gritó de dolor y lloró y siguió llorando, “onee chan, onee chan”, le decía apretando su cuello en su pequeño abrazo, “llora Rin chan, llora y después puedes contarle a onee chan lo que quieras”, le volvió a decir acariciándole el cabello, con una sonrisa, esa pequeña niña necesitaba todo el cariño que le pudieran dar, por fin había visto una expresión en su rostro, una que una pequeña de su edad debería tener. No tenía registro de cuanto tiempo había pasado así, abrazándola y ella llorando entre sus brazos, pero seguramente había sido mucho ya que la notaba cansada, apoyándose más en ella, “Rin chan, voy a preparar la tina para darte un baño sí?, tenemos que curar esas heridas”, la pequeña solamente asintió. Kagome la dejó sentada sobre su cama mientras llenaba la tina con agua tibia y sacaba todo lo necesario, cuando terminó la llamó y le sacó la ropa, tenía más heridas debajo, arañones, golpes, “quién te hizo esto?”, le preguntó con seriedad pero llena de preocupación mientras la ayudaba a meterse a la tina. La niña simplemente se la quedó mirando y movió la cabeza de lado a lado, “si no me lo quieres decir ahora esta bien”, le dijo Kagome comprendiendo lo que quería decir con ese gesto. Después de bañarla, la secó con cuidado, estaba algo desconcertada por el hecho de que ni siquiera se inmutó al entrar al agua caliente con semejantes heridas, como si ni siquiera le estuviese doliendo, decidió no darle importancia. Afortunadamente tenía un botiquín en su dormitorio así que procedió a desinfectar las heridas, no sangraban, parecía que ni siquiera le dolían, ‘acaso será una especie de trauma’, se preguntó, era ilógico que no reaccionara ante semejantes magulladuras, seguramente lo que le había sucedido la había dejado en estado de shock. Cuando terminó puso a un lado la ropa destrozada con la que había llegado y le prestó un polo que hasta a ella le quedaba grande y usaba para dormir, “Rin chan, necesito que me digas el número telefónico de tu casa, tus hermanos y tu padre deben estar preocupados por ti, tengo que llamarlos para que vengan a recogerte”, le dijo, parándose para traer lápiz y papel, y al instante la pequeña reaccionó y la cogió con una increíble fuerza de la muñeca, apretaba de tal manera que estaba comenzando a ser doloroso para Kagome, “iie”, le escuchó decir, tenía la cabeza agachada. La joven se sentó al lado de la niña, “Rin chan?”, “iie, no llames, onegai, no llames”, le escuchó decirle, no, no le estaba diciendo, le estaba rogando, “Rin que es lo que ha sucedido, por qué no quieres regresar a tu casa”, le preguntó soltando su mano derecha del fuerte agarre de la niña, ella simplemente movió la cabeza de lado a lado, “si no me lo dices, no te puedo ayudar, no puedes quedarte aquí y tener a todos preocupados en tu casa”, trató de hacerle entender. Al escuchar eso la niña levantó el rostro automáticamente, sus ojos otra vez llenos de lágrimas, “onegai, dame desu, dame, Rin no quiere volver ONEGAI ONEE CHAN”, prácticamente le gritó, tirándose a llorar sobre las piernas de la joven, quien al ver tanta desesperación lo único que atinó a hacer fue acariciarla, “cuéntame por qué, que es lo que ha sucedido?”, le susurró con la gentileza que solo una madre utilizaría para que un hijo le dijese la verdad, Rin comenzó a hablar. Por fin se había quedado dormida, Kagome la había levantado y la había recostado en la cama, apagó la luz y se echó a su lado, acariciando su cabello, casi al instante ella se había acurrucado a su lado. Después de oír todo lo que tenía que decirle, todo lo que nunca le pudo decir a nadie, Kagome se quedó en silencio y comenzó a llorar junto a ella, eran indescriptibles todas las emociones que estaban bombardeando su interior en ese momento, la rabia, la impotencia, la cólera, el dolo. No podía, no quería ni imaginarse todo el sufrimiento que Rin guardaba en su corazón. Todo lo que le había contado, no entendía como era, su cerebro no podía ni siquiera procesar la idea de que una persona, un ser humano podía hacerle eso a un inocente, cualquier idea que hubiese tenido de llamar a su casa había sido borrada completamente de su mente, Rin estaba a salvo ahí, con ella, había confiado en ella, no la defraudaría, no dejaría que eso se quedara así, ‘como es posible que nadie se haya dado cuenta’, pensaba mordiéndose los labios de cólera, estaba llena de ira, no solo con él maldito monstruo que le había hecho tanto daño a la pequeña, si no con sus hermanos y su padre, son ellos más que con nadie por no haberse dado cuenta. Kagome no había podido pegar un solo ojo en toda la noche, o en lo que quedaba de ella, se la había pasado pensando en la pequeña que dormía, tal vez por primera vez en mucho tiempo, placidamente a su lado. Cuando sonó la alarma de su reloj la apagó con tranquilidad, se levantó sin hacer ruido y se alistó para ir a la escuela, tantas habían sido las emociones del día anterior que había olvidado completamente el estado de sus rodillas, ni siquiera le interesaba. Buscó entre sus cosas y lo único que pudo encontrar fue el uniforme de su escuela primaria en Tokyo, eso le serviría a Rin. La despertó, su rostro había cambiado completamente, ya no estaba aquel vacuo exterior, ahora podía verla tranquila, algo apagada, era normal después de todo lo que le había sucedido, pero sus ojos, por lo menos ahora brillaban con tranquilidad. Kagome le entregó el uniforme y la ayudó a vestirse, “vamos a desayunar Rin, tenemos que ir al escuela”, cuando dijo eso sintió como se tensaba y simplemente le sonrió, “no te preocupes, no permitiré que esa mujer se te acerque ni un centímetro”, la niña dio un suspiro, pero eso no era suficiente, “si Kikyou se entera, si Kikyou llega a acercarse a Rin, la matará”, la seriedad con la que dijo esas palabras la asustó un poco, pero Kagome la cogió de la mano, “no te preocupes, te juro que esa mujer no volverá a ponerte una mano encima”. Afortunadamente su padre había salido temprano, eso aseguraba que no se iba a dar por enterado de la presencia de Rin, así que no tendría que dar explicaciones. Bajó a desayunar y le ofreció comida a la pequeña, ella simplemente le respondió que no necesitaba comer, lo cual la sorprendió, le preguntó a que se refería y por primera vez la vio sonreír con la facilidad que alguien de su edad debería tener para hacerlo, “iie onee chan, Rin chan no necesita comida para vivir”, esta bien, lo admitía, aquella afirmación la dejo increíblemente desconcertada, pero lo que ahora ocupaba su mente era aquel asunto que iba a solucionar de una vez por todas. Cuando finalmente llegaron al colegio, Kagome caminó de la mano con la pequeña, habían llegado a la hora justa y todos los alumnos se encontraban dispersos en los pasillos recogiendo sus cuadernos para la clase que les tocaba. A lo lejos vio a sus amigos que la saludaba con la mano, pero también la vio, estaba ahí parada, apoyada en los casilleros, con las manos detrás de su espalda y una pierna levantada, la suela de su zapato apoyada en la parte baja de los lockers, estaba sonriendo mientras el hermano de la niña que llevaba a su lado le hablaba al oído con sus dos manos apoyadas a cada lado de ella y su hermano mayor sacaba algunas cosas del casillero de al lado sin darles la menor importancia. Kagome sintió la temperatura de su ser elevarse, la ira, la decepción, todo lo que había estado sintiendo toda la noche, todos los pensamientos que no la habían dejado dormir, todo se acumuló, y caminó, completamente molesta sin darse cuenta que estaba jalando a la asustada pequeña que iba a su lado. El tiempo pareció detenerse en esos instantes, Kagome llegó hasta donde ellos estaban y se paró justo al frente, “qué quieres acá?”, le escuchó decir a la tipa esa, porque eso era lo que era una cualquiera, un ser que no merecía ni que lo llamen por su nombre. Inuyasha, volteó y la observó de pies a cabeza, dándose cuenta que su hermana menor iba de la mano con ella, “qué haces con Rin?”, le preguntó, lo cual hizo que el mayor de los Taisho volteara a observarla; en ese momento los cuatro tenían la atención de todos los alumnos que se encontraban en el corredor. En esos instantes ella no era dueña de si, el solo ver su rostro pálido, con esa mueca de superioridad hacían que todo lo que le había contado la pequeña niña quemara más y más dentro de su ser, como era posible que después de hacer semejantes atrocidades día tras día podía estar tan tranquila. Soltó a la pequeña, quien simplemente se quedó parada observando a su hermano mayor. De un movimiento le dio un jalón a Inuyasha, efectivamente logrando que se moviera de en frente de la mujer, hasta que se tambaleara unos pasos más atrás, no sabía de donde había sacado la fuerza y no le importaba en lo más mínimo. Kikyou la observó levantando una ceja, que se proponía esa asquerosa humana, tenía ganas hasta de reírse en su cara, “qué es lo que..”, no pudo terminar de preguntar ya que sintió un fuerte y ardiente golpe en su mejilla izquierda, el dolor comenzaba a recorrer todo su rostro, haciendo que se coja aquél lado sin poder creer lo que estaba sucediendo. Kagome le había lanzado una cachetada y todos se habían quedado boquiabiertos a su alrededor, las mujeres cubriéndose los labios con una mano, hondos suspiros sorprendidos se escucharon como una serie de ecos a lo largo y ancho del pasillo, mientras los hombres observaban desconcertados. “Eres una maldita”, le dijo la muchacha entre dientes mientras se recuperaba del golpe, “como te atreves a tocarme si quiera, inmunda”, exclamó fuerte y claro como para que todo el mundo escuchase la manera en la que estaba insultando a la joven parada frente a ella, el golpe le había dolido, había dolido tanto que le había arrancado unas lágrimas, “la maldita eres tú”, le susurró Kagome, sus mejillas estaban rosadas debido a la cólera que estaba sintiendo, “no creas qué con insultarme haces mucho, yo no soy una niña de la que puedes abusar”, le gritó al igual que ella había hecho, pero no para que todos se enterara, si no para que por fin los dos hermanos abrieran los ojos. Los ojos de Kikyou se abrieron unos milímetros y al desviar la vista pudo observar a la mocosa de Inu Taisho parada detrás de la humana, esa maldita rata había ido a contarle todo. La pálida mujer se levantó, en su rostro había una ardiente marca roja, le latía la mejilla izquierda. Un gruñido escapó sus labios, y en un rápido movimiento estaba a punto de devolverle el golpe, pero la muchacha detuvo su mano en el aire, cogiéndola con fuerza y firmeza, la empujó contra los casilleros, aún con su muñeca entre los dedos, “no te atrevas Kikyou, que ni se te ocurra ponerme una mano encima, por que yo no respondo de mi, lo que le has hecho a esa niña, no tiene perdón me oíste, eres un monstruo”, le gritó y ninguna persona, ni siquiera los dos hermanos que observaban todo incrédulos sabían de que estaba hablando la muchacha. Los ojos de la mujer se enrojecieron y solamente los dos hermanos pudieron notarlo, ese fue el momento en que intervinieron, si no lo hacían Kagome estaba muerta. Inuyasha se había quedado atónito al sentir la rabia de la mujer humana y más aún la fuerza con la que lo empujó, se había ido prácticamente encima de Kikyou, pero no había podido intervenir ya que por unos segundos volteó y observó a su hermana menor, estaba llena de golpes y arañones, se había quedado viéndola, sin importarle lo que sucedía a su alrededor. Lo mismo pasó con Sesshoumaru, estaba ahí parado con ellos, como siempre, sin importarle en lo más mínimo lo que hicieran o dejaran de hacer, pero de repente sintió la presencia de aquella humana, venía llena de ira, de tristeza y de pronto había empujado a su hermano menor y tenía contra la pared a Kikyou, al igual que Inuyasha volteó a ver a su hermana y se quedó por primera vez en su vida estático al observar el estado en el que estaba su piel. Sin embargo, los dos fueron sacados de su estupor por las palabras de la mujer humana, no las entendían, no sabían que estaba pasando, pero al ver los ojos de Kikyou, sabían que si no intervenían esa mujer no iba a sobrevivir. Sesshoumaru la cogió fuertemente de la cintura y la separó de Kikyou, “suéltame, eres un idiota, como has podido vivir sin darte cuenta”, escuchaba que le gritaba mientras pataleaba en su agarre, “suéltame, es horrible mujer no tiene perdón”, seguía gritando y moviéndose, hasta que comenzó a llorar suavemente y dejó de patalear, “acaso no te das cuenta lo que le ha estado haciendo a tu hermana”, le susurró con la cabeza agachada, sus cabellos cubrían sus ojos y él tenía la delgada espalda de la muchacha contra su pecho, podía sentir su desesperación y su dolor, escuchaba lo que le estaba diciendo y observaba a Rin quien ahora se encontraba mirando hacia otro lado mientras lágrimas caían de sus ojos. Inuyasha al igual que su hermano mayor, cogió a Kikyou, escuchando los gritos de Kagome, “de que esta hablando?”, le preguntó a su novia mientras al igual que la otra muchacha ella forcejeaba para soltarse, “Kikyou de que esta hablando esa mujer”, le preguntó comenzando a dudar, observando el estado de su hermana menor, la desesperación de la humana y el rostro lleno de odio que tenía la mujer de la que estaba enamorado, “déjame híbrido”, le escuchó decir a la fría mujer entre sus brazos y automáticamente la soltó, observando como se iba caminando. Todos alrededor se habían quedado sin palabras, no podían creer que alguien se hubiese atrevido a ponerle una mano encima a Kikyou, y la manera en que Kagome le gritaba al mayor de los Taisho, nadie entendía absolutamente nada, estaban completamente desconcertados, pero una sola mirada de Sesshoumaru los hizo dar unos pasos hacia atrás y todos regresaron a lo que estaban haciendo antes de que todo se suscitara, ni siquiera los profesores que habían ido a ver cual era el alboroto en medio del pasillo se atrevieron a acercarse. Sesshoumaru levantó en sus brazos a su hermana menor, sintiendo como se abrazaba de su cuello y comenzaba a llorar silenciosamente, “ven”, fue lo único que le dijo a la muchacha y ella caminó detrás de él, respirando profundo para calmarse, Inuyasha caminaba detrás de ellos. Por lo que habían escuchado, por el estado de su hermana, los dos estaban comenzando a hacerse una idea, uno de ellos no lo quería aceptar, y el otro no se iba perdonarse jamás el haber dejado que algo así le sucediese a su hermana menor. !!! Gracias a todos por seguir mi fic !!! bueno les comento que ahora mientras voy escribiendo me voy dando cuenta que esta historia tiene para rato :/ y va a ser mucho más larga de lo que pensé bueno espero que les gusté este capitulo tanto como los anteriores (:, nos vemos en el siguiente cuidence!Editado por Shammy_chan en 03-feb-2009 a las 02:55 . |
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haaaaaaaaaaaaaaa que emosion al fin alguien le puso fin a los abusos de esa zorra de kikio, hay dios te juro que la odio es una perra, y sesshy e inu estavan tan ciegos que nunca se dieron cuenta, y parece que aqui los vampiros si pueden dormir ![]() me encanta como se esta desenvolviendo todo continualo pronto |
"La discriminación es la única arma que tienen los mediocres para sobresalir"Guillermo Gapel
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yo tambien le caigo a golpes a kikio yo tambien!!! yo tambien!!!! si estuciera en la misma situacion que kag obviamente ya que no se que ellos no son humanos de lo contrario vermo!!!...le formo lio mas nola toco!!! jajajajaj+ bueno espero co9nty bye |
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¡Retronardo a mi vida!¡Cambiando mi vida!¡Logrando cumplir las metasde
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O.O !!!!! Me has dejado parada aunque ya era hora de que se descubriera lo que hacia Kikyo a la pobre Rin con lo que me gusta esa niña T.T me e leido dos veces el capitulo para no dejarme nada.Me a encantado la reaccion de Kagome ¡ Asi se hace chica ! Pero ahora me muero de ganas de saber lo que piensa hacer Sesshomaru la reaccion que hara con Kagome....y bueno con Kikyo si tiene un accidente no me importaria... Besos y un abrazo me encantó el capitulo estoy deseando que pongas el próximo. |
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Cita:
bueno les comento que ahora mientras voy escribiendo
me voy dando cuenta que esta historia tiene para rato :/ y va a ser mucho más larga de lo que pensé¡MEJOR! Esta historia me gusta cada vez más =DPobre Rin. ¡Al fin descubrieron a Kikyou! ¿Qué hará Sesshomaru con Kagome después de esto? O: Se está poniendo interesante... YA quiero saber qué pasa Hasta la próxima entonces ![]() |
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Pues me gustó mucho este episodio jiji! al fin alguien pudo encarar a la perra esa de Kikyou ganas de matarla! ojalá Inuyasha al fin reacciones y decida dejarla pateada a su suerteee!!! sólo que me da penita que el Inu se quede solo, pero ni modo... en esta historia, Kagome es de mi Sesshy!! espero la continuación pronto, no te demoreeees!! ![]() |
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Solo una palabra: PRECIOSA. Me encanta la historia, la pelicula Crepúsculo me encantó, fijate empecé a leerlo y creia que era una replica de la pelicula pero vi que has cambiado bastantes cosas. Soy fan de la pareja Kagome-Seshomaru y te doy todo mi apoyo. Espero que lo sigas pronto. |
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JAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA >O< !!! Para que se le quite a la desgraciadaaaa (disculpen a las fans de Kikyou O.o) (inner: ps yo no eh ) Shh! >x< jeje disculpa ^_^U....UFF estaba casi llorandom, y luego toda emocionada...WOHOO Kag si que tiene fuerza jiji... esta divino el fic...siguelo porfis ^_~ me facina leer tus trabajos... cuentas con mi apoyo... CHIAO ^_^ |
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I'll Follow you anywhere... Anytime.... Without a backward glance... I'll stay for you and only you.
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Que buen capitulo ^^ me encanto la manera en que Kagome se enfrento a Kikyo, ya era hora de que alguien la pusiera en su lugar >.< aunque probablemente ella quiera vengarse y matarla, si Inuyasha y Sesshomaru no hubiesen estado seguramente Kagome no habria durado mucho ^^U No comprendo por qué Kikyo es tan mala, qué gana con maltratar a la pequeña Rin?? ahora que Sesshomaru y los demás se enteraron no creo que la perdonen...a menos que no crean las palabras de Kagome ...bueno, me alegra que hayas dicho que tu fic iba a ser largo, solo espero que no hagas como la mayoria de las escritoras de cemzoo: empiezan una buena historia pero nunca la terminan ya quiero conti cuidate!! |
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orale rin ya le dijo aome y que bien aome puso en su lugara kikyo que bien que no le expreso nada de miedo solo de odio a sia ella y los hermanos tan sonsos por solo pensar en otra cosa pero que bien aome protegera a rion ya y sesshoamru creo va a matar a kikyo por su atrevimiento asia su hermana menor y inuyasha solo con pensar que no lo cree espero con anisas la continuacion para saber que pasa despues porfas . |
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"¿Que hago aqui? ¿Quiero un mundo diferente?"
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